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Verano de 1994. El calor de aquellos días se combatía a base de calimocho, lo que lo convertía en una mezcla explosiva. A los 18 años se mantiene el espíritu rebelde y creativo intacto, el vino de mesa no es aún perjudicial para el cerebro. Estábamos en mi casa, el pueblo, vacío. Buscábamos algo con lo que ocupar nuestro tiempo. Lo del grupo de punk-rock urbano en el instituto ya estaba superado. Había que hacer algo distinto, barajamos posibilidades, ninguna nos convenció hasta que se nos ocurrió montar un grupo de apoyo al club de la ciudad, el Deportivo Eldense. Aquello nos mantuvo vivos, con gran expectación, discutiendo qué y cómo se podía hacer.
Comenzó la Liga, estudiamos el campo, dónde ubicarnos, reclutamos a gente, pedimos prestados tambores, hicimos banderas, lanzamos confeti,... recuerdo las subidas en moto a la casa del "forcat" a por bengalas. Hasta hicimos las primeras salidas a otros campos en autobús.
Pero falta algo. El nombre. Y tras barajar infinidad de ellos, al volver del primer partido a casa vimos, me parece recordar, pues la memoria no es la de antes, en una iglesia de los testigos de Jehová un letrero que ponía entre otras cosas "Zona Elda Norte". Nos miramos y ya supimos que desde ese momento ya teníamos nombre.
Nosotros pusimos la semilla, el inicio del Elda Norte, vosotros debéis encargaros de que crezca como grupo y que siempre anime al Deportivo Eldense.
¡AUPA DEPORTIVO!
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